Física en el día a día: el Sol y la Luna
Sea debido al calor y a la energía del Sol, sea debido a la influencia de la Luna en las mareas, eses astros están directamente colgados con varios aspectos del día a día de la vida en la Tierra. Por eso, vamos a intentar comprender eses fenómenos.
El Sol
Es gracias al Sol que el ser humano tiene luz y calor para mantener la vida en la Tierra. Prácticamente todas las formas de energía usadas en nuestro día a día tienen su origen asociada al Sol, incluso desde los alimentos que consumimos hasta los combustibles que mueven nuestros vehículos.
Por ejemplo, cuando nos alimentamos, la energía extraída de las frutas y vegetales fue químicamente acumulada durante el proceso de fotosíntese. Como ya sabemos, tal proceso solo es posible con el Sol, ya que las plantas usan la energía de la luz solar para convertir gas corbónico, agua y minerales en compuestos orgánicos y oxígeno. Adémas, al ingerir un alimento, nuestro organismo quiebra los enlaces químicos de esas moléculas y obtiene energía, que es almacenada en otras moléculas, como la adenosina trifosfato (ATP).
Otra situación es cuando salimos de casa y vamos a trabajar o a la escuela, en coche, ómnibus o en metro. Eses medios de transporte utilizan los biocombustibles, generados desde la caña de azúcar y de aceites vegetales. Es decir, de cierta forma utilizamos la energía del Sol.
Hasta en situaciones más remotas podemos mencionar la importancia del Sol en procesos físicos del día a día. Un ejemplo es la energía hidroeléctrica. En las centrales hidroeléctricas, el agua cae en la presa y mueve las turbinas, que producen electricidad, y en seguida ocurre el proceso de transformación de energía cinética del agua en energía eléctrica. Sin embargo, después de todo ese proceso, es importante que la presa continúe con agua, para producir más energía. Para eso, es necesario que llueva, lo que solo ocurre si el Sol provoca la evaporación del agua.
La Luna
La principal relación de la Luna con el día a día en la Tierra es cuanto al movimiento de la rotación. Así como la Tierra, la Luna también gira en entorno de su próprio eje. Adémas, ella gira en torno de la Tierra, es el movimiento de revolución, y gira en torno del Sol, que es el movimiento de traslación (lo que permite que ocurran eclipses solares y lunares).
Es debido al movimiento de revolución que la Luna tiene diferentes fases: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Lo que las diferencía se debe al hecho de si el lado iluminado de la Luna está o no voltado hacia la Tierra.
Todos eses movimientos ocurren debido a la ley de la gravitación universal. En este caso, la Tierra atrae la Luna para que ella permanezca en su órbita, y así la Luna también atrae la Tierra. Es por eso que la Luna interfiere en las mareas. Es decir, esa atracción entre la Luna y la Tierra provoca una pequeña deformación en la superficie terrestre, ya que la parte más cercana de la Luna es “tirada” en dirección al satélite. Con eso, tanto la parte sólida (los continentes) cuanto la parte líquida (océanos, mares, lagunas y ríos) sufren alteraciones con esa “deformación”.
¿Qué tal poner eses conocimientos en práctica con una clase de física experimental? Conoce nuestros procdutos.
